lunes, 25 de julio de 2011

El huésped inesperado

Siempre he guardado las distancias con los animales, me gusta observarlos, estudiarlos, saber cómo se comportan y por qué, pero no tocarlos. Ellos no actuan igual.

Algunos son más "afectuosos" conmigo que yo con ellos.

El otro día lo que parecía una verruga en mi cuello se convirtió en un ser viviente que no simpatiza mucho al humano; no fue hasta cuando engordó que pude notar algo raro, algo que se aferraba a mi cuello, como un náufrago a un trozo de barco flotante...¡tenía una garrapata gris parásita, que sin haberla invitado, me estaba chupando el líquído rojo vital!


Una vez desprendida usando aceite de oliva en un algodón y con un leve tirón, y curado la heridilla con limón primero y alcohol luego, pasó a mejor vida




martes, 25 de enero de 2011

la entrada en la nueva era

Me da pena como algunos intelectuales enganchados a la nicotina atacan con uñas y dientes la nueva ley antitabaco.

Señores, seamos claros, el tabaco es un vicio y un mal para fumadores y no fumadores; causa cánceres, impotencia, deficiencias auditivas y un largo etcétera de males que no tengo ganas de seguir nombrando. Por lo tanto es perjudicial y punto. Me da igual lo que digan los del Gobierno y los de la Oposición en esos estúpidos debates; cuanto más arrancado de la sociedad esté este nocivo hábito, mejor. Así, si esta ley ( a mi parecer se queda corta, porque no elimina los estancos) va a impedir que respiremos pasivamente humos de otros, bienvenida sea, que pena que no fuera dictada con siglos de adelanto.

Los animales saben que fumar no les conviene, y salvo que sea inducido un mono, por ejemplo, a coger un cigarro, no lo hacen...